Hoy cuando salí a las 6 de la mañana de mi casa, rumbo a una entrevista de trabajo, de nuevo tuve la idea de irme a la selva para siempre!!!. No soporte el tráfico, los ideales capitalistas que mueven la ciudad y el mundo entero, el ir y venir de la gente afanada por llegar temprano al trabajo. Dinero para comer, para los servicios, para vestirse, para estudiar, para salir con la persona que te gusta, dinero, dinero, DINEROOO!! Todo es dinero.
Dinero que paradójicamente me vendría bien para irme al AMAZONAS COLOMBIANO. Sí, quiero ir y sentir la esencia de la Tierra, una tierra llena de verde, de animales, de bichos, de silencio, de energías, de misterios, de chamanes, de espíritus. Me quiero ir YA!, dejar de pensar en mi mamá, en los problemas de la casa, en mis enredos, acallar el latido de mi corazón, calmar mi respiración, controlar mi mente. Ser lo que tal vez debimos seguir siendo, una humanidad más consciente con nuestros orígenes, más en síntonia con la vibra cósmica.
Quiero estar allá en medio de la nada, sin que me importe que llevo puesto, sin tener en cuenta el tiempo, ni los afanes, ni el peinado, ni el maquillaje; mirando el horizonte, las copas de los árboles rascando el cielo, el vuelo de las mariposas o las moscas, bañarme en riachuelo (sin pirañas!!!), sentarme a la sombra de un buen árbol y abrazarlo, comer pasto (así sea venenoso!!!), caminar descalza sintiendo como las hormigas dejan su huella en mis pies, adivinando los sonidos que trae el viento húmedo, pasar horas y horas mirando las estrellas mientras las lúciernagas y grillos amenizan la noche. ¡Ojalá todo fuera tan fácil como soñar! ... pero sigo aquí con un pantalón manchado, con una moneda de $500 en mi billetera y un muñequito de cabeza azul (hecho de un fósforo), comiendo un pedazo de galleta que me dio mi sobrina, mientras escucho The Distillers y sigo escribiendo sobre mi aventura inspirada en cuentos de socio-arqueología medio románticona. Se me vienen a la mente los libros que leí sobre los Nukak Maku, La Vóragine, y otro del cual no recuerdo el nombre.
Mil cosas se anudan en mi mente, y creo que en este escrito se nota a leguas ...


1 comentario:
Para ir, hay que tener mucho billete, ...o muchos cojones para llegar a dedo.
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